Era un día de perros, no paraba de llover, no conocí el diluvio pero debió ser muy parecido, la temperatura de
-¿Qué como lo vés?.
-Bien voy para ya, salgo corriendo desde Colindres, en 15 minutos estoy, vete cambiándote y puedes empezar a calentar.
Y salí corriendo, cuando llegué a las pistas calado hasta los gayumbos y allí estaba nuestro hombre, pero dentro del coche con la calefacción puesta a tope, cristales empañados y de fondo Radio Vaugman. Bajó un poco la ventanilla y me dijo:
- Que si quieres lo dejamos y te acerco a casa en el coche. Intento disuadirme.
Me enfrentaba un pichón de la generación del 83, el año siguiente en que se celebraron los mundiales en España, ¿que sabía mi compañero de Arconada, Camacho, Gordillo, Zamora, Satrustegui, Juanito o Santillana o quizás de Naranjito?. Quizás poco, lo que estoy seguro que desconocía que se enfrentaba a un gorrión del 68 que cuando doy mi palabra doy mi palabra y nunca, nunca fallo, me da igual la climatología.
Y como os podeís imaginar fuimos a hacer series y mi compañero respondio al 100%, aunque nos calamos y las manos se nos quedaron heladas.
Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.