Me despierto a las 7 a.m. de la mañana, me ducho, desayuno y conduzco hasta mi trabajo. Aparco el coche a dos manzanas de donde curro, y voy corriendo 6 minutos hasta llegar a la oficina. Paramos para comer de las 13:00 a las 14:00 horas; reanudo el trabajo hasta las 18:00 horas. Regreso en coche a casa y llego sobre las 19:00 horas. Recojo a la niña y la llevo a particular de inglés.
Voy corriendo de nuevo hasta el coche, tardo unos 9 minutos. Conduzco hasta el pueblo de al lado donde trabaja mi esposa, que sale a las 19:30 horas. Regresamos juntos a casa, aparco. Luego vuelvo corriendo a buscar a la niña que sale de la particular y por supuesto voy corriendo durante unos 6 minutos. Llegamos a casa, mi mujer me encarga ir al súper a comprar una barra de pan y yo aprovecho, bajo las escaleras corriendo, y voy a la panaderÃa más lejana del pueblo. Tardo 10 minutos en ir y otros 10 en volver. Cenamos y bajo a tirar la basura, añadiendo otros 4 minutos más de carrera, además con escaleras.
Luego, a las 22:00 horas me pongo con el ordenador y con lo que me queda pendiente del trabajo de la oficina. A las 23:15 lo dejo por hoy y me acuesto para recuperar energÃas y empezar mañana de nuevo con ganas… Es curioso, pero sumo todos los minutos que he estado rodando y me salen: 45 minutos!!. Con esto quiero demostrar de forma un tanto exagerada que todos podemos sacar unos minutos al dÃa para hacer ejercicio, por muy ocupadas que estén nuestras vidas. Tan solo hay que tener en cuenta dos cosas: Planificación y ganas de hacer deporte. Y basta con 30 minutos al dÃa para ganar y alargar la calidad de vida.

